17 feb 2007

VELA (SPL)

 Estas son las escuelas donde poder sacar licencia para volar a vela (SPL)


Los aviones sin motor que gestionamos (EC-BUK y EC-BUO) imparten cursos de vuelo adaptado en colaboración entre nuestra Asociación y escuela de pilotos del Club Deportivo Las Sillas Voladoras y los aeroclubs y


aeródromos en los que operamos, siendo estos:

  • Igualada (LEIG), CVVIO (Club Vol a Vela Igualada Òdena)
  • La Cerdanya (LECD), Aeroclub de Sabadell / La Cerdanya
  • Club Ocaña en el aeródromo de Ocaña (LEOC), AO (Aeroclub de Ocaña)
  • Fuentemilanos (LEFM) "Esporádicamente"
  • Garray (LEGY) "Esporádicamente"

    Otros veleros adaptados en el país:

  • En el aeródromo de Santa Cilia en Jaca (LECI) está el club nimbus con 2 veleros adaptados

Francia:

  • Barcelonnette (LFMR) "Esporádicamente con nuestro Club Deportivo Las Sillas Voladoras”

16 feb 2007

ULM

 

Licencia de vuelo en Ultraligero (ULM): 

                            


AirCatFly
, en Igualada (LEIG)
 
www.aircatfly.com 

 


Dares Aviation
, en Villanueva del Pardill
o, Madrid (Esc.)
https://daresaviation.com 

 


ULM - Escuela de vuelo
, en Ocaña Toledo (LEOC). Socios de nuestra Asociación. 
http://ulmescueladevuelo.es/ 

 


Aeroclub Deportivo, Centro de desarrollo y tecnificación avanzada de Aviación
. Centro de vuelo Español apto para formación avanzada de pilotos de ULM discapacitados. Sigüenza, Guadalajara (LESZ),
socios con nuestra Asociación.
www.coppelwings.com 

 


ULM MADRID
- Campo de vuelo Loring de 450 metros de pista - Salida 36 de la A1. A 30km y 20 minutos de Madrid
www.ultraligeromadrid.es

 

 

 

 

 

Para más información sobre los acuerdos y precios que tenemos acordados con cada escuela para personas con discapacidad y disfrutar de los acuerdos que tenemos para nuestros socios con los diferentes aeroclubs en todo el territorio español, contactarnos enviando un email a info@sillasvoladoras.com o en nuestra sección de contacto. 

15 feb 2007

PPL

 

Licencia de vuelo de piloto privado (PPL):

 

                                        avion-imagen-animada-0057

Escuela del Real Aeroclub de Sevilla en el aeropuerto comercial de Sevilla (SVQ) con el proyecto de  


New Wings
. Socio de nuestra Asociación, instructor con discapacidad
https://newwings.es

2 Piper P28 adaptadas 




Para más información sobre los acuerdos y precios que tenemos acordados con cada escuela para personas con discapacidad y disfrutar de los acuerdos que tenemos para nuestros socios con los diferentes aeroclubs en todo el territorio español, contactarnos enviando un email a info@sillasvoladoras.com o en nuestra sección de contacto. 

1 feb 2007

HISTORIAS

 AQUÍ APARECERAN TODAS LAS HISTORIAS POR LAS QUE HAN TENIDO QUE PASAR LOS PILOTOS CON DISCAPACIDAD PARA CONSEGUIR SUS ALAS, Y LO QUE SINTIERON AL CONSEGUIRLAS. 



31 ene 2007

DIEGO PELLEJERO

DIEGO PELLEJERO

Primer piloto discapacitado que consigue su licencia de ULM 

 

En 1996, con 20 años recién cumplidos, sufrí una lesión medular C7 a causa de una zambullida en la playa, al lanzarme de cabeza desde una roca. Siempre tuve mucho apoyo de mi familia y mis amigos, y, unido a mis ganas de seguir haciendo cosas, en el año 2000 acompañé a un amigo a una concentración de parapente. Allí me ofrecieron hacer un vuelo biplaza y no dudé en decir que sí. Fue en el pico El Sol, en La Camocha (Gijón). Recuerdo que hicimos varios intentos de despegue, ya que dos personas tenían que sostenerme en el aire y correr ladera abajo al ritmo del piloto para coger suficiente velocidad, porque apenas soplaba el viento. Nos caímos unas tres veces, pero finalmente conseguimos despegar y disfruté de un vuelo de esos que te enganchan para siempre.



Meses más tarde, acompañando de nuevo a mi amigo a otra concentración —ya volábamos juntos los biplazas—, me hablaron de un chico con lesión medular que volaba solo en parapente y fabricaba arneses adaptados que protegían las piernas y facilitaban tanto la asistencia en el despegue como el aterrizaje autónomo. Sin pensarlo, me puse en contacto con él y le encargué uno.

Una vez metido en el mundo del vuelo libre, fui conociendo a gente del entorno que me invitaba a volar en sus ultraligeros y avionetas. Poco a poco empecé a interesarme por el vuelo en ultraligero, ya que, al ser motorizado, no dependía de nadie para despegar, como en el parapente. Después de varios vuelos como acompañante —y de haber llevado los mandos en el aire— contacté con el Club de Vuelo Cambre, en A Coruña, y decidí intentar obtener la licencia.

Acudí a un médico aeronáutico para conseguir el reconocimiento clase 2. Tras hacer las pruebas y presentar documentación y fotos de mandos y aviones adaptados que había encontrado en internet, me dieron el “apto”, ya que el aparato que iba a pilotar, un Tango de dos ejes, no requería el uso de los pies. Mi primer reconocimiento médico fue el 12 de noviembre de 2001.

 

Tras completar las clases teóricas y los vuelos de instrucción, en agosto de 2004 aprobé los exámenes teórico y práctico, obteniendo así la licencia de piloto de ultraligero.

Continué volando con normalidad hasta que en 2005 me hicieron un reportaje en La Voz de Galicia titulado “El tetraplégico que vuela”. A raíz de aquello, Aviación Civil contactó con el médico que me había dado el apto y le pidió que me comunicara que no podía volar. Él respondió que esa notificación debía hacerla Aviación Civil directamente, pero nunca recibí ninguna comunicación oficial. Sin embargo, cuando me tocó renovar el certificado médico en 2006, el mismo médico me explicó que había sido advertido por Aviación Civil de que no podía emitir el apto hasta que ellos revisaran mi expediente. Finalmente, me comunicaron que no era apto, a pesar de tener 104 horas de vuelo certificadas.

Presenté un recurso judicial con un abogado, pero perdí el juicio.

En esa época ya había hecho algunas pruebas en Ocaña con veleros, con la intención de sacar la licencia de vuelo a vela. En Predif me decían que el curso no estaba disponible, así que decidí ir igualmente una semana a Ocaña para volar todos los días, como si fueran vuelos de divulgación, con el objetivo de aprender. Allí conocí en persona a Elisabeth, con quien ya había tenido contacto telefónico. Ambos nos presentamos a la prueba en vuelo con la intención de obtener el reconocimiento médico necesario. La prueba fue perfecta: pude entrar y salir del avión por mí mismo y controlarlo sin problema, ya que las maniobras de despegue y aterrizaje las tenía muy practicadas.


Sin embargo, al recibir la resolución, Aviación Civil me calificó como “Apto con piloto de seguridad” por una cardiopatía congénita. Aquello me desanimó bastante, porque tener que volar siempre acompañado me parecía una limitación absurda: ¿para qué quería una licencia si quien me acompañara también debía tenerla?

 


A partir de entonces dejé tanto el vuelo a vela como el de ultraligero, y seguí practicando parapente libre y paramotor (había construido un "trike" con el que podía despegar de forma autónoma). Pero con el tiempo, y por diversas circunstancias, también lo fui dejando.

Actualmente no vuelo, pero continúo con la mirada en el cielo

 

30 ene 2007

ELISABETH HEILMEYER

ELISABETH HEILMEYER - 

Primera piloto con discapacidad que consigue su licencia para vuelo a Vela (SPL)

Mi historia

Siendo una niña ya tenía la mirada siempre puesta en el cielo, en los pájaros, en los aviones. Quería volar, me lo imaginaba mágico, era mi sueño.
Un día, muchos años después, me hice piloto de vuelo sin motor, la manera más pura de volar imitando a los pájaros, aprovechando las fuerzas de la naturaleza. Volaba libre, feliz, me sentía pájaro, flotaba, me dejaba llevar por el viento y cantaba, cantaba en voz alta.

Un día, sin embargo, un accidente me partió las alas y creí que la sensación de libertad se había acabado para siempre. Me moría de pena y, a la vez, anhelaba más que nunca aquella libertad. Pero el destino me sonrió de nuevo y puso en mi camino un planeador ya adaptado para el manejo manual. Empezaba a ver la luz.  Tres meses después del accidente pedí que me llevaran al aeródromo. ¡Gracias manos por seguir llevándome por los aires!Sentí que volvería a recuperar la alegría. Es difícil describir el vuelo. Me descubro sonriendo de oreja a oreja. Irradio felicidad. Nada me para allí arriba. Soy libre.

Volar me levanta el ánimo, me hace olvidar cualquier preocupación. Es mi mejor terapia. Me devuelve las ganas de vivir y de hacer. Lo primero que hice fue tratar de recuperar mi licencia de piloto. Fue entonces cuando me encontré con la barrera más difícil, la de la administración. Empecé a luchar y cuantas más trabas me ponían, más importante veía la lucha. Creamos la Asociación de “Las Sillas Voladoras” y siete años después me convertí en la primera persona con discapacidad con una licencia de vuelo.

Volar es un derecho terapéutico. En el aire todos somos iguales, en el aire no me acuerdo de que ya no me puedo mover como antes.

“Pies para qué os quiero si tengo alas para volar” (Frida Kahlo) y
“El que no corre VUELA…”

Elisabeth Mª Heilmeyer.

 

 

 

 

 

 






29 ene 2007

CARLOS DEL ALBERT

 CARLOS DE ALBERT - 

Segundo piloto con discapacidad que consigue la licencia para vuelo a Vela (SPL).

Mi historia


    Os dejo la crónica que hice en mi primera competición, el Regional Castilla la Mancha 2012. Aquí se ve lo bonito, bueno, maravilloso... me quedo sin calificativos, que es volar.

Mi primera competición como piloto al mando:
Mi experiencia volando en el Regional ha sido lo mejor que me ha pasado y no sólo por aprender a saber como uno tiene que moverse en el aire para llegar a ser 4º en la general y hasta 2º el día 17 y último dí­a de la competición, sino porque lo que Pedro Berlinches te transmite volando es mucho más que eso. He aprendido a fijarme en todo lo que me rodea y cómo pensar anticipándome a todo lo que sucede a mi alrededor sin ni mencionar a cómo pilotar mucho mejor de lo que lo hacia.

Cada día por la mañana todos los participantes teníamos que estar bien atentos
al briefing que nuestro magnífico director de carrera Iñaqui Ulibarri nos iba

describiendo paso por paso, explicándonos los detalles de la tarea para ese día

con sus respectivas normas y restricciones. Importantísimos eran para nosotros

los detalles en cuanto a la meteorología de cada día y las previsiones que se

esperaban para cada una de las horas de la tarde y las zonas diferentes del

recorrido. Temperatura según alturas, humedades relativas etc, etc, marcaban las

características del recorrido según por donde quisiéramos pasar.

Toda una gran cantidad de datos que son junto a todo lo que he aprendido a

valorar fuera del avión mientras avanzas volando, mezclándolo con una gran

precisión en el pilotaje, la posibilidad de obtener un posible buen resultado o

aterrizar en un campo de trigo.

Carlos de Albert y Pedro Berlinches

 Al terminar el briefing de rigor diario y anotar gran cantidad de detalles para no
perder pista alguna durante la tarea diría, desayunábamos, preparábamos las

coordenadas en el logger para que nos indicara los puntos por los que pasar y los

registrara cuando se alcanzaban durante la tarea.

Colocar avión en pista, revisarlo, y acomodarse mientras controlas no dejarte notas,
logger, agua, gorro, mapas y a ser posible un GPS de ayuda auxiliar que nunca va mal.
Luego, remolcando y todo empieza cuando la puerta de salida se abre y decidimos

cruzarla en el momento adecuado siempre que las ascendencias nos permitan

encararla de la mejor forma, altura y máxima velocidad posible.

Una vez en carrera, todo empieza y en cada instante tienes que estar anticipando

todo lo que va a suceder según lo que hagas. Os puedo garantizar que volar cansa,
pero agota tu mente ya que no puedes dejar de darle vueltas a todo mientras das vueltas virando una térmica.
Tras afrontar ascendencias de muchos tipos, basar tu estrategia en la toma

de decisiones en base a observar y escuchar todo lo que va sucediendo a tu

alrededor, finalmente y si todo ha ido bien llegas a campo de origen o bien a algún

campo de trigo previamente elegido y con altura suficiente para preparar una

buena toma “fuera de campo”.

Al fin en Ocaña sea desde la pista de aterrizaje o bien desde el coche y remolque

que te haya venido a rescatar en un campo de trigo en el que hayas ido a parar.

Pues sea desde donde sea, siempre terminas en el bar del club, compartiendo las

vivencias y diferentes experiencias con todos los demás.

El buen humor y la buena compañía por parte de todos hacen que esto de

volar convierta a lo de ir en una silla de ruedas como algo anecdótico y sin más

importancia.

Los resultados fueron los siguientes:

El primer día una buena y larga carrera obteniendo la cuarta posición empezando a
las 12:57 completando la tarea en un tiempo de 3:51 con una media de velocidad de 53,5 Km/h para finalmente recorrer 206 Km.
El segundo día se convirtió en un día interminable pasando momentos difíciles y

que hasta nos hacían dudar si podríamos seguir adelante, pero finalmente llegamos
en una meritoria octava posición si tenemos en cuenta todo lo que llegamos a luchar sobre el aeródromo de la Mancha aprovechando una leve ascendencia ya en cabecera de pista cuando casi nos decidimos a tomar tierra, pero con destreza llegamos a subir para poder seguir nuestro camino. La tarea se inicio a las 13:30 completándola en un prácticamente increíble exacto mismo tiempo al primer día de 3:53 con una media de velocidad de 48,9 Km/h y finalmente recorrer 189,7 Km.
El tercer día se convirtió en un día no menos difícil pero si más hilvanado y

consecuente con nuestras decisiones pasando también momentos difíciles pero

finalmente llegamos en sexta posición empezando a las 13:12 completando

la tarea en un tiempo de 3:18 con una media de velocidad de 68,9 Km/h para

finalmente recorrer 228,3 Km.

El cuarto y último día fue casi una obra de arte y exceptuando alguna pequeña

decisión con posible mejora, llegamos en segunda posición. Cruzamos línea de

salida a las 12:55 completando la tarea en un tiempo de 2:37 con una media de

velocidad de 76,8 Km/h para finalmente recorrer 201,9 Km.

En cuatro días recorrimos 825,9 km con una media de velocidad de 62 km/h

empleando un tiempo total de 13:39.

Toda una experiencia que no sólo me ha ayudado a ser un mucho mejor piloto,

si no, una mucho mejor persona con capacidad de analizar todo lo que sucede a

mi alrededor en cualquier situación y sobre todo, saber reaccionar en centésimas

tomando decisiones que no tienen vuelta atrás. Volando, en estos instantes,

cuando tienes que tomar según que decisiones en momentos críticos, no hay

muchas alternativas y siempre debes escoger una de las pocas que se te pueden

ocurrir. Esa debe ser la acertada ya que si te equivocas, la siguiente decisión

seguramente no tendrá tantas alternativas reduciéndose a solo una o quizás

ninguna, aumentando los riesgos innecesariamente. Las decisiones han de

tomarse en su tiempo justo y sin dudar, llevarlas a cabo de la mejor forma posible

ya que las segundas oportunidades siempre traerán muchas más complicaciones o
simplemente, esa segunda oportunidad, ya no exista.....

Cuanto más sabes dicen, más arriesgas. Pero si sabes arriesgar más, también
debes saber cuando no tienes que arriesgar. Jamás hay que perder el respeto a lo

que representa volar pilotando un planeador sin motor y esos valores son los que

se aprenden con pilotos como Pedro.

 
Todo lo comentado ha sido gracias a las Sillas Voladoras que luchan por la

igualdad volando y no sería posible sin la cantidad de gente que hay detrás

empujando y ayudando sin ninguna intención más que la de que dejemos de lado

nuestra silla de ruedas, muletas u otros utensilios que nos ayudan a desplazarnos

por tierra y nos dediquemos a sacar lo mejor de nosotros mismos luchando en el

cielo en igualdad de condiciones a los demás.