Una historia de paciencia y perseverancia. Esa es la que ha tenido nuestro vicepresidente para poder conseguir la homologación, hace unos meses, de nuestro remolque. No tiene desperdicio.

En España algunos trámites son muy complicados o
podríamos decir, hay que incurrir en grandes costes si se quiere hacer todo
según la ley indica, sobre todo y la queja es que estamos en una gran
desventaja respecto a otros países de Europa, lo que nos deja en inferioridad
de condiciones respecto a ellos.
Es el caso de la legalización de un remolque adquirido
en otro país europeo de segunda mano:
El que te lo ha vendido lo da de baja ya que no se puede hacer el cambio de
nombre al no residir en ese país en donde lo has comprado, con lo que no se
puede traer por carretera ya que, al haberse dado de baja, no tiene seguro si
es de más de 750 PMA.
Siguiente dificultad es que en España tampoco lo puedes mover si no es con
una placa temporal verde que te concede la DGT tras unos trámites faraónicos y
que son muy difíciles de cumplir al haberse dado de baja en el extranjero… pero
con mucho trabajo “a veces” finalmente es posible solicitar la matrícula
temporal para poderlo mover para empezar los trámites para la nueva homologación
única para iniciar los trámites de matriculación como un nuevo vehículo en
España con matrícula propia y documentación aprobada.
Para ello hay que pasar por la inspección de un ingeniero colegiado que ha
de seguir unas pautas para la primera inspección.
Previamente se tiene que llevar a pesar además de la primera revisión del
ingeniero para la inspección simple.
Finalmente un laboratorio ha de certificar los trabajos previos y dar el
visto bueno para poder finalmente llevarlo a la ITV para que otro ingeniero
certifique y compruebe que todo el trabajo de los dos ingenieros anteriores es
cierto, y el remolque está en buenas condiciones, cumple las medidas y
estándares que la ley requiere para un remolque de estas características según
el año construido y la normativa vigente actual que afecta de una forma u otra
al remolque según como está y los componentes tanto de ruedas, luces, posición
de las luces, frenos, cableado, estado general, lanza y señalizaciones que
tiene que tener….
Si falta algún detalle o algo no funciona, hay que llevarlo a algún taller
especializado y que tenga espacio para poderlo albergar por tamaño…. Y pasado
todos estos trámites, la fecha de la matrícula provisional de máximo 45-60
días, por supuesto ha caducado y hay que renovarla… cosa prácticamente
imposible que se acepte como a nosotros nos ha pasado, y por lo tanto, vuelves
a no poder mover el remolque otra vez… Así que has de contratar constantemente
un servicio de grúa enorme para mover un remolque de 12 metros de largo con un
sistema de cabestrantes para poderlo subir y bajar de la grúa que te lo
transporta de un lado a otro y finalmente a la ITV para poderlo certificar si
es que no se tira para atrás por algún defecto que puedan apreciar y vuelta a
empezar…
Resultado final son bastantes más de 6 meses de trámites, muchas horas de
trabajo y miles de euros invertidos superando el coste del propio remolque de
segunda mano, para poderlo certificar si tienes suerte y no hay que hacer
grandes reformas… Es una situación inverosímil y que deja a España en una
situación de inferioridad de oportunidades de compra de vehículos de este
estilo de segunda mano en Europa. A sabiendas que otros países tienen miles de
estos remolques y que lo oportuno es ir a buscarlos a estos mercados en donde
hay cientos de oportunidades, nos es muy complicado hacerlo porque sabiendo las
complicaciones que tendremos si lo hacemos, nos obliga a veces a no poder
comprar un remolque, por qué nuevo es un precio prohibitivo hoy en día.
Un aspecto más de tantos otros que deja a España en una situación de
desventaja respecto a otros países de Europa, siendo europeos.