Una vez más el buen hacer de Las Sillas Voladoras ha dado sus frutos consiguiendo que el sueño de un asociado en este caso, Víctor Maclanda, de ser piloto comercial comience a realizarse.
Tras varias revisiones de todo tipo, finalmente y tras mucho sacrificio y dinero en médicos, en el último reconocimiento que se ha realizado en Barcelona el 20 marzo, Víctor ha conseguido que le den el ok para su certificado Clase 1.
Ya en 2024 dejó clara su intención de ir más allá. Ahora, el camino continua hacia su objetivo.
Esperemos que sin mucha tardanza su nombre figure en nuestro cuadro de honor “ya tienen sus alas” en el apartado de ATPL al igual que ya figura en el de PPL.